¿Por qué todo debe girar hacia lo económico? ¿Por qué al decidirse por una carrera se debe pensar en aquella que nos proporcione mayor beneficio económico?
Ayer me emocioné al encontrar en la página del departamento de español y portugués de NYU (New York University) una nueva maestría en creación literaria EN ESPAÑOL (Masters in Creative Writing in Spanish). Las maestrías en creación literaria existen en gran parte de las universidades de Estados Unidos y aunque la idea de aplicar para a este tipo de programa me ha pasado por la mente, siempre he sentido que mi inglés no es lo suficientemente bueno como para dedicarme a escribir en dicho idioma; además de que para aplicar se debe tener varias páginas de narrativa o poesía y yo apenas tengo tres o cuatro en inglés. Sin embargo, el caso es muy distinto si hablamos de un programa en español, el cual nunca pensé que existiría en este país. Lamentablemente el plazo para la entrega de aplicaciones es el 15 de marzo y dudo que tenga tiempo para prepararme. Como decía, me emocioné y de repente la tristeza y ansiedad con que había comenzado el año cambió por un deseo de estudiar y seguir adelante. Pero, como siempre, alguien me agarra por los pies y me obliga a bajar de las nubes. “¿Y que vas a hacer con ese título? Sí, te ayudará a mejorar tu pluma pero, ¿de qué te servirá cuando estés buscando empleo? Debes pensar en tu futuro, en qué piensas trabajar, en algo que con lo que puedas subsistir. El oficio de escritor es algo que puedes hacer en tu tiempo libre, como un pasatiempo…”
Me sentí como de dieciséis, cuando salí del colegio y cargaba sobre mis hombros la terrible decisión de qué hacer con mi futuro. He dicho antes como llegué a estudiar derecho (profesión a la cual renuncié un año después de completarla) y en verdad no quiero cometer el mismo error. Sé que debo ser realista y emplear mi tiempo y dinero en algo que sea ‘productivo’ pero al mismo tiempo quiero hacer lo que me gusta y me hace feliz. Quizás esto sea otro de mis locos impulsos que me llevan a lanzarme por el camino equivocado; quizás deba tomar tiempo para pensar qué es lo que en verdad me conviene. No sé, tal vez deba estudiar algo más generalizado, que me ofrezca mas opciones para el futuro y escribir y estudiar la literatura cuando me sobre tiempo. De todos modos mi español ha sufrido mucho durante los cinco años que llevo en Nueva York; a veces pienso que debo estudiar volver al colegio a estudiarlo.
Tomar decisiones… una de mis más grandes debilidades.
Ayer me emocioné al encontrar en la página del departamento de español y portugués de NYU (New York University) una nueva maestría en creación literaria EN ESPAÑOL (Masters in Creative Writing in Spanish). Las maestrías en creación literaria existen en gran parte de las universidades de Estados Unidos y aunque la idea de aplicar para a este tipo de programa me ha pasado por la mente, siempre he sentido que mi inglés no es lo suficientemente bueno como para dedicarme a escribir en dicho idioma; además de que para aplicar se debe tener varias páginas de narrativa o poesía y yo apenas tengo tres o cuatro en inglés. Sin embargo, el caso es muy distinto si hablamos de un programa en español, el cual nunca pensé que existiría en este país. Lamentablemente el plazo para la entrega de aplicaciones es el 15 de marzo y dudo que tenga tiempo para prepararme. Como decía, me emocioné y de repente la tristeza y ansiedad con que había comenzado el año cambió por un deseo de estudiar y seguir adelante. Pero, como siempre, alguien me agarra por los pies y me obliga a bajar de las nubes. “¿Y que vas a hacer con ese título? Sí, te ayudará a mejorar tu pluma pero, ¿de qué te servirá cuando estés buscando empleo? Debes pensar en tu futuro, en qué piensas trabajar, en algo que con lo que puedas subsistir. El oficio de escritor es algo que puedes hacer en tu tiempo libre, como un pasatiempo…”
Me sentí como de dieciséis, cuando salí del colegio y cargaba sobre mis hombros la terrible decisión de qué hacer con mi futuro. He dicho antes como llegué a estudiar derecho (profesión a la cual renuncié un año después de completarla) y en verdad no quiero cometer el mismo error. Sé que debo ser realista y emplear mi tiempo y dinero en algo que sea ‘productivo’ pero al mismo tiempo quiero hacer lo que me gusta y me hace feliz. Quizás esto sea otro de mis locos impulsos que me llevan a lanzarme por el camino equivocado; quizás deba tomar tiempo para pensar qué es lo que en verdad me conviene. No sé, tal vez deba estudiar algo más generalizado, que me ofrezca mas opciones para el futuro y escribir y estudiar la literatura cuando me sobre tiempo. De todos modos mi español ha sufrido mucho durante los cinco años que llevo en Nueva York; a veces pienso que debo estudiar volver al colegio a estudiarlo.
Tomar decisiones… una de mis más grandes debilidades.