martes, 6 de septiembre de 2005

Creer

Hace doce años regresaba a Santiago desde Nueva York con mi padre. Iba sentada a su lado, en espera del almuerzo que estaban sirviendo a los pasajeros delante de nosotros. No tuve la oportunidad de probar bocado. El avión comenzó a temblar y el piloto ordenó que todos tomaran asiento. Desde la ventana no se veia nada; el cielo habia oscurecido y el avión comenzó a desplomarse. Mantuve la calma mientras la señora a mi lado rezaba el Padre Nuestro. Mi padre sufrió una crisis nerviosa y gritaba el nombre de mi hermano menor. No logré decir nada. Mantuve la vista fija en el asiento frente a mi y tranquilamente acepté que ese era el final.

No le tuve miedo a la muerte y supongo que se debió en parte al hecho de que en ese entonces estaba muy segura de mi fé en Dios y de la vida que me esperaba en caso de morir. Lo único que talvez me preocupaba era los primeros instantes bajo el agua, la desesperación de no poder respirar. Sólo unos segundos y luego todo habria terminado.

Hoy me preguntaba qué pasaria por mi mente si me viese nuevamente en esa situación. ¿Acudiria a la religión? Seria un poco hipócrita si lo hiciera. ¿Mantendria la calma? Es posible. Pero, ¿cómo mantener la calma cuando no se sabe qué esperar de la nada, del aparente vacio que guarda de nuestros cuerpos? ¿Acaso es cierto que no somos mas que polvo, ánimas vestidas temporalmente de carne para luego quedar desnuda y volver... hacia dónde? ¿En qué creer cuando falla la fé y todo es brumoso?

Me gustaria creer que me convertiria en estrella; que pertenezco al universo y que, al igual que cada estrella, estoy de paso en la tierra. De paso para saborear la piel, la salubridad de las lágrimas y la sensualidad del chocolate. Quiero creer que naci para amar y ser amada; para sentir la lluvia y ver el crepúsculo; para sentir el calor de un abrazo y escuchar la melodia de una guitarra. Luego podria morir sin questionar; volver a lo etéreo y ser el sueño de unos ojos tristes que miran desde lejos y anhelan mi fulgor.

9 comentarios:

  1. Yo si temo a la muerte, sobre todo a dar problemas a los demás y a ese paso entre estar respirando y dejar de hacerlo. Pero lo que más temo, o más bien más siento angustia, es por la muerte de mis seres queridos, y es algo inevitable...

    Muchos saludos.

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  2. Pues saben, como dicen unos versos de mi pais: "Yo no temo a la muerte, temo a la noche". Y es que las noches se suceden y en todas regresan los fantasmas. Es angustia en estado puro.

    Saludos.

    PD: "I WANT TO BELIEVE" que dijo Mudler... :p

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  3. La muerte es sin duda el inflexible sarcasmo de la vida.
    Ese misterio del que nadie sabe nada. Es normal sentir aprehension de llegar a eso tan desconocido y misterioso. Algunos dicen que puede ser la llegada al paraiso, otros al infierno.
    En fin, es inevitable creer, Joanne, en uno mismo, en los demas, en la vida, por que si no viviriamos sumergidos en un espejismo eterno.

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  4. Hola thaliz,
    Igual pasé un susto con el vuelo 587. Mi padre viajaba ese mismo dia a esa misma hora a Rep Dom. El mundo se me vino encima cuando escuché la noticia unos minutos después. No fue sino hasta como dos horas después que supe que mi padre iba en otro vuelo. Qué afortunados somos lo que no tenemos que sufrir la pérdida de un ser querido de tal manera. Saludos.

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    Asi es Magda, la muerte es lo único seguro e inevitable. Yo temo mucho por el sufrimiento de mis padres si les falto. No quiero ni imaginarme la vida sin mis seres queridos. Gracias por visitarme.

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    Hola Tipo Corriente,
    Me gusta eso de que en las noches suceden y regresan los fantasmas. Auque en mi caso, no serían fantasmas sino los problemas de la vida misma que atormentarían mis sueños. Abrazos.

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    Hola blueunicorn,
    Quiero creer, de verdad que si. pero sucede que aveces no sé en qué creer. Quiero creer que por algo estoy aqui, que tengo alguna misión que cumplir, un destino que seguir. Cuando pienso en estas cosas me siento algo perdida. Seré yo o esto también le pasa a los demás?
    Saludos cariñosos.

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  5. Recuerden señores la primera ley de Termodinamica "La energia no puede ser creada ni destruida." Pero puede ser convertida en otras cosas, verdad?

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  6. blueunicorn said...
    Para esos dias en los que creer me parece una palabra vana...me pongo a cantar u oir la cancion de Silvio Rodriguez: La Maza.
    "Si no creyera en la locura", dice...cantala, oyela. A mi al menos me ayuda a convencerme de creer "en lo que agencio", o a creer en mi camino.

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  7. Joanne:

    Cada vez que yo pienso en la muerte me rajo a llorar. Cada vez que pienso que voy a perder a un ser querido, me rajo a llorar. Cada vez que leo un libro o veo una película y un personaje muere, me rajo a llorar.´

    Y como no puedo pasarme la vida llorando, recurro a la evasión. Lamentablemente carezco de toda fe religiosa, no creo en la reencarnación y siempre he pensado que después de la muerte sólo está la Nada. Es una concepción patética de la existencia humana pero hasta ahora Dios no ha salido por CNN diciéndome que crea en él y que no me venga con el coro de que debo creer en su palabra sin verlo. Que se deje de vaina que a mí los bancos no me prestan sin verme y chequear mi historial crediticio.

    Bueno, el asunto es que sería chévere que algo grandioso nos esperara tras la muerte, pero mientras vivo, voy a procurar hacerlo intensamente, con libertad, con amor y pasión por todas las cosas, sin prejuicios ni arbitrariedades porque cuando llegue el final de mis días quiero poder gritar a viva voz que fui feliz.

    Ro

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  8. Pos a mi siempre me ha parecido muy seductora la muerte; bueno, cuando me llegue el día, sé que será igual de emocionante que cuando me case :P

    Nunca he creído en el paraíso, en ese que dicen que vamos a ir donde hay muuuuchas flores y con gente y animales llevandose "nice",después de la muerte iré a mi ciudad; esa que veo en mis sueños y que sé que me espera.

    La muerte nunca me ha parecido como aplastante en lo personal, sí es aplastante cuando afecta a alguien a mi alrededor, me pongo a pensar qué será de mi novia si muero ahora, o de mi familia y amigos; no quiero dañarle la vida a nadie y eso los incluye a ustedes, pero si me llega la hora, pos me imagino que no hay nada que agregar.

    Y si fuera del caso contrario, si por ejemplo, mi novia o mi madre se mueren, sería muy triste realmente, aunque mi vida continuará, con poemas y canciones tristes, pero en el show de la vida no hay paradas ni excusas, todo deberá de continuar.

    Para ti Joanne, si la muerte no significa solo que un paso inesperado y misterioso, ten en cuenta que vives dentro de un mundo donde la mayoría solo piensa en consumir y derrochar, nosotros somos de los poquitos que pensamos en disfrutar la vida con sus penas y glorias, no metidos en una disco todo el tiempo gastando dinero y todo lo demas... Piensa que la vida no es más que un soplo que tendrá significado a su final, asegúrate de seguir creando cosas, de guardar las mejores para ti y para quien lo amerite... y como dice Ro, Procurar de hacerlo Intensamente. Así sabes que te vas dejando al mundo una parte de ti, sí, sólo con tus poemas y tus sentimientos, ya de por sí haz logrado algo con nosotros y por medio de este blog, sientete segura que haz dejado una huella.

    Una vez, el director del coro donde estoy, despues de la muerte de su hermana (meses después del nacimiento de una sobrina) me comentó algo que me llamó demasiado a mi atención:

    "Dios es tan maravilloso que, en nuestra vida, logra hacer dos milagros sorprendentes, la paz en el momento de nacer y la paz en el momento cuando nos lleva de vuelta"

    Besos.

    Emmanuel

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  9. Emma:

    Qué fuerte eso de comparar la muerte con el matrimonio... jajajajajajajaj

    Entonces... ¿Será un casamiento o un cazamiento?

    Ro

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